Plano de la ciudad de Tarragona, publicado en 1910 en Barcelona por Alberto Martín, con la información facilitada y revisada por Ramón Salas Ricomá, arquitecto provincial de Tarragona, y por el Ayuntamiento de la ciudad.
En el mapa se puede apreciar el tamaño que tenía Tarragona a comienzos del siglo XX, y además el autor incorpora los detalles del ensanche. Llama especialmente la atención las pocas referencias y la atención que pone el mapa en las ruinas romanas de Tarraco. Únicamente aparecen con el número 37 las ruinas del Anfiteatro, el cual había sido redescubierto a finales del siglo XIX. El circo romano ya se sabía donde estaba, pero las excavaciones y expropiaciones no se realizaron hasta comienzos del siglo XX.
Junto a la costa se puede ver la estación de ferrocarril, cuyas obras causaron que se encontraran las ruinas del anfiteatro y se recuperara el interés por el pasado romano de la ciudad.


