Este mapa de África, obra del editor cartográfico inglés John Cary, fue publicado en 1805 como parte de su New Universal Atlas.
A comienzos del siglo XIX, el conocimiento europeo sobre el continente africano era escaso y desigual. Gracias a distintos exploradores y siglos de rutas comerciales, las costas llevaban siglos cartografiadas con relativa precisión. En lo que se refería al interior del continente, eran unas tierras totalmente desconocidas.
Uno de los primeros europeos en penetrar en el interior de África fue el escocés Mungo Park, quien recorrió entre 1795 y 1797 desde la costa de Senegambia hasta el río Níger, siendo el primer europeo en documentar su curso. Las notas de su viaje se publicaron en 1799 y se convirtieron rápidamente en una importante referencia utilizada por los cartógrafos.
Este mapa de Cary es una muestra de ello. El trazado de la costa de África está perfectamente alineado con siglos de conocimiento, pero a la vez incorporaba novedades en el interior, como el especulativo trazado de las Montañas de Kong, que se unían a las míticas Montañas de la Luna descritas por Ptolomeo. Estas cadenas montañosas iban desde la costa de Senegambia, a través de todo el centro de África, hasta llegar a la costa de Abisinia, en la actual Eritrea.
Las Montañas de Kong se mantuvieron en la cartografía europea durante prácticamente un siglo, cuando el explorador francés Louis Binger confirmó que no existían.


