Este mapa se trata de una copia realizada en 1959 del Atlas Catalán. Más concretamente, del primero de los cuatro mapas, el popularmente conocido como Finisterre.
El Atlas Catalán fue un atlas atribuido a Cresques Abraham y datado en torno al año 1375. El atlas estaba compuesto de siete hojas, con cuatro de ellas dedicadas a cartografiar el mundo conocido. Entre otras características, este mapa muestra las típicas líneas de rumbo que se utilizaban en la Baja Edad Media en todos los mapas utilizados por marineros. Estas líneas, si se seguían junto a una brújula en el mar, permitían llegar con facilidad entre dos puntos.
Esta hoja, conocida como Finisterre, representa el Mediterráneo Occidental, junto a gran parte del Magreb y de Europa Occidental. La importancia de las costas y su uso para marineros se aprecia en la gran densidad de puertos que aparecen representados y las pocas ciudades de interior que se muestran.
El mapa es una buena representación del mundo, con los conocimientos y las concepciones europeas del siglo XIV.


