Este mapa cosmológico jainista, conocido como Manuṣyaloka (el mundo de los mortales), fue realizado en gouache sobre tela en Rajastán, India, a mediados del siglo XIX. Se trata de una obra de autor anónimo, como la mayoría de las piezas de este género, que forma parte de una tradición de representación visual de la India que se remonta al siglo XIII.
El jainismo es una de las religiones más antiguas de la India. Se fundó en el siglo VI a.C. por Vardhamana Mahavira y, a diferencia de otras grandes tradiciones religiosas, no tiene un dios creador: el universo es eterno y funciona según las leyes naturales fijadas en los textos sagrados. Este mapa se aleja de una representación descriptiva del territorio y muestra esa doctrina, una representación de su cosmología, sus habitantes y los límites establecidos.
La composición se centra en múltiples anillos concéntricos:
- En el centro, Jambudvipa (la tierra del árbol del manzano rosa), el continente central del mundo habitable, con el monte Meru como eje del universo y seis grandes cadenas montañosas que dividen el continente en nueve regiones, entre ellas Bharata, la región que corresponde a la India.
- En el segundo círculo, Lavanasamudra (el océano de sal), representado por el primer anillo azul que rodea a Jambudvipa.
- En el tercer círculo, Dhatakikanda (la región del árbol dhātakī), que los textos jainistas describen como una réplica exactamente el doble de grande del Jambudvipa, dividida en mitad oriental y occidental por la cordillera Iṣvākāra. Cada mitad reproduce la estructura del continente central, con su propio monte Meru y su propia región de Bharata.
- En el cuarto círculo, Kalodadhi (el océano de agua negra), poblado en este mapa de peces y criaturas acuáticas.
- El quinto círculo, la mitad interior del Pushkaradvipa (la isla de loto), la parte del continente que puede ser habitada por el ser humano.
- El sexto círculo y último, Mānuṣottara, la cadena montañosa que no puede atravesar ningún ser humano, representada en el mapa con una cenefa en zigzag negro y blanco que enmarca toda la zona circular.
En conjunto, el Jambudvipa, el Dhatakikanda y la mitad interior del Pushkaradvipa reciben el nombre de Adhaidvipa (los dos continentes y medio), que designa precisamente el mundo habitable en su totalidad, según la tradición jainista. Este es el único escenario donde alguien puede nacer como ser humano y avanzar hacia el moksha, la liberación definitiva del ciclo de renacimientos.


