Este mapa, creado por Alexander Keith Johnston, aparece dentro del libro The Physical Atlas of Natural Phenomena, publicado en 1856 por la editorial William Blackwood and Sons.
El mapamundi, que ocupa la parte superior, se centra en la distribución de volcanes activos e inactivos a lo largo de todo el mundo, con la información de la que se disponía a mediados del siglo XIX. Además, también líneas de colores que representan las zonas afectadas por grandes terremotos o secuencias de terremotos.
En la parte inferior se incluyen mapas detallados de zonas con gran actividad volcánica o sísmica: Islandia, Santorini (Grecia), Nueva Zelanda, Hawái, Canarias, islas griegas, Italia y Sicilia, América Central y Sudeste Asiático.
Este mapa de Johnston tiene una marcada influencia de las teorías de Alexander von Humboldt, quien sentó las bases de la geofísica y la sismología en la primera mitad del siglo XIX. También resulta llamativo cómo este mapa descriptivo ya mostraba con claridad a lo largo de determinadas líneas que, un siglo después, demostrarían ser límites de placas tectónicas.


